¿Te vas de viaje en Semana Santa? ¿Has planeado una escapada en el puente de mayo? ¿No dejas de pensar en las vacaciones de verano? Si has respondido afirmativamente a alguna de estas preguntas, seguro que te interesan mucho nuestros trucos para hacer la maleta perfecta.

Y es que la euforia previa a cualquier viaje puede verse empañada si la organización del equipaje se complica. Conseguir que la ropa no se arrugue, que entre todo lo que quieres llevar, que la maleta no pese demasiado, que no se te olvide nada… Parece misión imposible, pero si sigues nuestros sencillos pasos, serás un auténtico profesional del tema.

Investiga tu destino

El primer factor a tener en cuenta será la localización y la duración del viaje. No es lo mismo una escapada exprés a un sitio turístico, una aventura en pareja en un entorno paradisíaco, un viaje de trabajo o unas vacaciones transoceánicas. Una vez definida la duración y el tipo de desplazamiento, debes realizar una búsqueda de información básica de tu destino. Te ayudará para saber si necesitar cambiar divisas, llevar adaptadores de enchufes, ponerte vacunas, o incluso conocer prohibiciones que en tu país de origen no se aplican.

El medio de transporte elegido también será un factor determinante a la hora de preparar el equipaje. Si optas por ir en avión, presta mucha atención a las condiciones de cada compañía sobre las dimensiones del equipaje permitido en cabina. Si viajas en tren o autobús, mete en la maleta solo lo estrictamente necesario. Lo agradecerás cuando tengas que hacer trayectos a pie cargando con ella.

También es importante saber con que equipamiento cuenta tu hotel o alojamiento, así podrás dejar en casa secador, plancha, jabones, artículos de aseo o toalla de playa. ¡Todo cuenta a la hora de aligerar peso!

Prepara una lista

A casi nadie le gusta tener que preparar el equipaje, pero dejar esta tarea para el último momento solo conseguirá que cuando llegues a tu destino, te falten cosas importantes y te sobren cosas innecesarias. Seguro que todos habéis vivido ese tipo de situaciones en las que tienes 3 pantalones distintos pero solo 1 camiseta, se te ha olvidado el cargador del móvil o has metido unos zapatos de verano y no para de llover. ¡Una lista es la solución a tus problemas!

Toma nota de todo lo que crees que vas a necesitar para tu viaje y organízalo por categorías: ropa, calzado, complementos, neceser, y otros objetos (donde podrás incluir todo lo que no sea de las categorías anteriores). Los ‘por si acaso’ ocupan demasiado para, en la mayoría de los casos, no ser usados, así que no tengas miedo a dejarlos fuera de lista. ¡Así ganarás espacio para regalos o souvenirs!

Modifica la lista a medida que vayas recordando imprescindibles que deben estar sí o sí en tu maleta. Antes de volver a casa, la lista te servirá para revisar que lo que llevabas a la ida es lo mismo que te traes a la vuelta, y así evitar olvidos.

Organiza tus looks

Piensa una opción de estilismo para cada día del viaje, que pueda adaptarse fácilmente a posibles cambios de meteorología. Si apuestas por prendas básicas y de colores neutros (vaqueros, camisa blanca, cazadora vaquera, zapatillas…), tus opciones para combinarlas entre sí se multiplicarán.

Antes de meterlo en la maleta, pon todo lo que te quieras llevar encima de la cama. Te ayudará a eliminar de la lista cosas innecesarias y a evitar llevar dos prendas muy parecidas que dan el mismo servicio.

¡Es hora de colocar! Empezaremos por los zapatos, ya que son lo que más ocupa. El par más voluminoso, debes llevarlo puesto durante el viaje. Los demás, colócalos cerca de las ruedas de la maleta en posición enfrentada y completa con el resto de ropa los huecos libres que queden entre ellos. Aprovecha su interior para guardar calcetines, ropa interior, complementos o incluso el cargador del teléfono.

Para ahorrar espacio, enrolla las camisetas y las prendas de materiales y telas que no se arruguen. Si llevas ropa muy voluminosa, existen soluciones como las bolsas al vacío manual que consiguen ahorrar hasta el 75% del espacio. En prendas delicadas, usa papel de cebolla para separarlas entre sí, y así generar menos arrugas. Una vez en destino, aprovecha el momento de la ducha para colgar estas prendas en una percha y meterlas dentro del cuarto del baño. Con el vapor quedarán más lisas.

Optimiza tu neceser

Es vital que vaya bien cerrado, preferiblemente en material plástico trasparente y con cada producto precintado individualmente para evitar que los líquidos se viertan. Sobre todo si viajas en avión, aprovecha todas las muestras que tengas en casa, ya que la normativa indica que los líquidos y cremas que lleves en cabina no pueden superar los 100 ml de manera individual y los 1.000 ml en total.

Ponte de acuerdo con tus compañeros de expedición para compartir cosas como la pasta de dientes, gel, champú, crema solar o similares. Es posible que en tu neceser diario haya muchas más cosas de las que vas a necesitar durante tu viaje, así que revísalo antes de salir y quédate solo con tus imprescindibles.

No olvides la bolsa plegable


Antes de salir de viaje, solemos esmerarnos más en preparar y organizar nuestro equipaje, pero cuando toca volver a casa, tendemos a meter todo a presión y de cualquier manera en la maleta. Esto se traduce en que lamentablemente entrarán menos cosas en el mismo espacio. Nada que no pueda solucionarse con una bolsa de tela plegable, que será nuestro cajón de sastre para guardar todo el excedente que acumulemos.

Si vas con el espacio justo, la bolsa extra también puede ser de gran ayuda para traer compras, regalos o souvenirs. Aunque también puedes utilizarla para separar la ropa sucia del resto de pertenencias.

El plan B anti-pérdidas


Si vas a facturar el equipaje, asegúrate de llevar una bolsa siempre contigo que incluya un pequeño neceser de mano, ropa interior, el cargador del móvil y una muda de ropa por si te pierden la maleta o llega más tarde que tú al destino final. En el caso de que esto suceda, este pequeño plan B te dará margen de unos días para poder recuperar tus cosas, o en el peor de los casos, para comprar ropa nueva.

Trata de llevar siempre contigo la documentación, el dinero en efectivo, las tarjetas bancarias, así como las tarjetas de embarque y otros documentos relativos al viaje (comprobante de reserva en hotel, contratación de seguro médico…), ya que, en caso de extravío de la maleta, te salvarán de más de un apuro.

Ahora solo queda lo más importante, ¡disfrutar mucho del viaje!

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