Con la mitad del verano agotado, cada vez se presenta más cerca la llegada de la vuelta al cole, al trabajo y a los horarios. Y es que septiembre es un mes complicado para todos, ya que pasamos de estar disfrutando de las vacaciones a enfrentarnos de golpe con la rutina y con una serie de gastos que van a dejar nuestra cuenta corriente tocada y hundida. Los uniformes del colegio, los libros, los abonos de transporte o el material escolar, son solo algunas de las compras obligadas del mes, que se suman al resto de gastos fijos de cada familia. Hoy en nuestro blog, te damos una lista de consejos para ahorrar en el carro de la compra y hacer un poco más llevadera la cuesta de septiembre. ¡Comenzamos!

La primera norma de los ahorradores para no incurrir en compras innecesarias es hacer una lista de la compra. Antes de ir al supermercado, haz un repaso de todo lo que necesitas, y una vez allí, trata de ceñirte a la lista. Si lo cumples, estarás ahorrando dinero, ya que evitarás las típicas compras por impulso, y también te ayudará a que posteriormente desperdicies menos cantidad de comida. Además del papel y el lápiz de toda la vida, existen un montón de APP gratuitas para ayudarte en esta tarea. Bring, Out of milk o Grocery List son algunas de las más utilizadas, pero en el gestor de aplicaciones de tu smartphone puedes consultar todas las que hay disponibles y elegir la que más se adapte a tus necesidades.

Consume productos de temporada. Tanto en la sección de pescadería como en la de frutería, es habitual ver como oscilan los precios en función de la disponibilidad y la demanda de los diferentes productos. Si te apetece comer fresas en septiembre, su precio va a ser notablemente más caro que en su época natural de maduración, por no hablar de la diferencia en sabor, frescura y calidad.  Consulta con el personal de los distintos departamentos que opciones de frutas, verduras y pescado son las más adecuadas en cada momento del año y saldrás ganando.

Otra pequeña tarea que te ayudará a aligerar el total del ticket de la compra es la planificación del menú semanal, además de permitirte ahorrar tiempo en pensar cada día qué hacer de comer.  Si durante la semana laboral dispones de poco tiempo para dedicarte a la cocina, puedes emplear la mañana del sábado en hacer la compra de la semana y en cocinar distintos menús. Aprovecha para hacer más cantidad de cada plato (tardarás lo mismo en hacer lentejas para dos que para cuatro) y almacena en el congelador un par de raciones que te sacarán de más de un apuro. Si te sobra comida que no sirve para congelar, practica la cocina de aprovechamiento. En el canal de Youtube de Carrefour España encontrarás un montón de recetas antidespilfarro como esta.

¿Cuántas veces te has encontrado en el fondo de la despensa un producto que acabas de comprar? Seguro que más de una. Para evitar esa acumulación innecesaria, es vital la ordenación de los alimentos y el cuidado de su conservación. Adopta como norma colocar lo que más fecha de caducidad tenga en el fondo y lo que esté más próximo a perecer en primera línea. Los productos secos como el arroz, la harina, el azúcar o la pasta, deben guardarse en recipientes herméticos una vez abiertos. En la nevera, también hay que prestar atención a la disposición de los alimentos.  En la parte de abajo se colocan los productos que necesitan más frío, en los cajones van las frutas y verduras, y en las baldas centrales, yogures y lácteos.

Hay una serie de factores que debemos tener en cuenta una vez que nos encontremos en el supermercado, como comparar los precios de las marcas blancas con los de las otras marcas, evitar acudir antes de comer, reducir la frecuencia de visitas a una por semana, y fijar la visita al supermercado el día que pueda haber más ofertas. Una vez finalizada la compra, comprueba el ticket por si tienes que realizar alguna reclamación (siempre en más fácil resolverlo en el momento). Si no lo verificas, puede que no se te haya aplicado algún descuento por error o que un producto esté mal etiquetado y se te cobre a un precio incorrecto.

Además de las propias ofertas que pueda haber en el supermercado, no dudes en aprovechar las ventajas que te ofrecen los cupones y tarjetas de fidelización, como la del Club Carrefour, para conseguir los mejores precios. También es aconsejable comparar el precio por unidad de los artículos, ya que a veces nos despistamos cuando la cantidad que traen es distinta y optar por packs ahorro de mayor tamaño para los productos no perecederos.

Anímate a aplicar estos pequeños trucos en tu día a día, y notarás como tu bolsillo lo nota.

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